20 abr. 2016

FORADADA DEL TOSCAR


    Nuestro nuevo reto hace que nos tengamos que desplazar más lejos de casa de lo que quisiéramos. La verdad es que en Navarra no han proliferado las vías ferratas como en otras comunidades autónomas, así que no queda otra que disfrutar de las que disponemos en las comunidades limítrofes.


    En esta ocasión nos hemos acercado a Foradada del Toscar, visible desde la carretera N-260 que une las localidades de Aínsa y Campo. La vía ferrata se divide en tres tramos, el primero es el más vertical combinado con travesías y algún pequeño puente. En esta zona abundan las grapas, terminando en la cima de una aguja rocosa que nos vendrá bien para hacer un descanso y tomar el aperitivo.


    El segundo tramo se inicia descendiendo la aguja cimera para realizar una bonita y larga travesía horizontal hasta dar la vuelta al espolón de roca y situarnos en su cara norte. Bonita sorpresa nos llevaremos, pues nos espera un puente colgante de diez metros de longitud que une la aguja con los muros de la cara norte.


    El último sector y de menor interés para nosotros va salvando varios tramos de muros encadenados, más o menos verticales, alternando con pequeñas zonas de andar. Sólo nos queda llegar a la parte cimera de esta serie de muros para empezar el camino de descenso hasta el aparcamiento. En menos de dos horas se puede realizar esta vía con una graduación Hüsler de K4, quizá graduada un poco alta ya que a nuestro juicio se quedaría en un K3.

Texto y fotografías: Luís Marín