26 may. 2015

FRANTZESEKO LEZE


    Desde la zona acondicionada de la antigua casa forestal de Guardetxe situada en la sierra de Aralar iniciaremos el trayecto por la pista de grava que nos llevará hasta el aparcamiento de Pagomari. Desde aquí marcharemos en dirección norte y en pocos metros cogeremos hacia la derecha el camino de Intzazelai durante aproximadamente 100 metros. Cambiaremos nuevamente el rumbo hacia el norte andando otros 300 metros más para dar con la localización exacta.
 
PREPARANDO EL ACCESO

    La entrada de la sima se encuentra en la parte alta y a la derecha de una pequeña depresión del terreno formando una especie de cuña entre dos paredes. Aparentemente la cavidad desde el exterior ofrece la impresión de ser una gran abertura, sin embargo nada más asomarnos observamos que no es así.
 
BOCA DE ENTRADA

    Durante el mes de marzo del año 1.979 la institución Príncipe de Viana realiza el primer trabajo y exploración de la cavidad. En la Sierra de Aralar se le conoce también con el nombre de “Frantxesa”. Posteriormente ha recibido varias visitas y en el año 1992 fue objeto de una exhaustiva limpieza por parte del grupo espeleológico Otxola. En la campaña de saneamiento se extrajeron 163 kilogramos de desperdicios del interior (plásticos, latas de conserva, metales, vidrios…).
 
IMAGEN DESDE LA BASE DEL POZO DE 45 METROS

    Empezamos a instalar desde el árbol principal que crece junto a la vertical; aprovechamos y hacemos un deficiente pasamanos de reaseguro desde una chapa exterior que no ofrece grandes garantías de sujeción. Este anclaje en cuestión gira 360º libremente, la típica calavera de los libros pero allá que vamos. Iniciamos el descenso por una corta rampa que da a una pequeña vertical de 6 metros, aquí instalamos nuevamente de un spit que sobresale prácticamente la mitad al exterior de la pared y nos la volvemos a jugar.
 
ESCALANDO LA VENTANA

    Continuamos por otra corta rampa llena de detritus y bloques inestables para dar a la cabecera del pozo principal. Afortunadamente aquí encontramos una buena instalación que aprovechar y menos mal porque la vertical lo merece. Descendemos 45 metros entre calizas del mesozoico con una amplitud de las que nos gusta observar y ser observados desde abajo, para hacer pie sobre un cono de derrubios. La sección del pozo oscila entre los 10 y los 20 metros sin llegar a tocar la cuerda en ningún momento la pared.
 
BASURA EXTRAIDA DE LA SIMA ----- IMAGEN DE ARCHIVO G.E. OTXOLA E.T. AÑO 1992

    En la parte baja escalamos una ventana, da acceso a una repisa superior por la que se accede a una estrechez que no ofrece garantías de continuidad. Sólo nos queda recoger y salir pensando que podía haber tenido más desarrollo como las simas próximas de Pagomari o Vizcaino.
 

Texto y fotografía: Luís Marín

15 may. 2015

MALKORZURIKO LEZE

    Volvemos todos los años desde que conocimos esta cavidad para realizar una visita y la verdad que ya hace unos cuantos desde el primero que nos dejamos caer en su interior. Algo tiene esta sima que nos mantiene siempre con ganas de volver a verla, será su gran volumen, sus formaciones, la imagen de su pozo volado, lo fácil y poco exigente que resulta entrar y salir.......
 
BOCA DE ACCESO A MALKORZURIKO LEZE


    Desde el aparcamiento de Guardetxe remontaremos por la pista de Igaratza hacia el monte Eulatz para acceder a su ubicación. En esta ocasión no vamos a citar más detalles de donde se encuentra la cavidad con el fin de preservarla ya que se encuentra todavía en estudio por parte de uno de los grupos de espeleología de nuestra comunidad foral.

POZO DE ENTRADA
 
    Situada en un lapiaz, su boca se abre en una pequeña dolina con unas dimensiones de 3x2 metros. Nos aseguramos a unos árboles próximos al agujero y después de descender cinco metros, el pozo que acabamos de iniciar se abre formando una gran campana. Descendemos 32 metros totalmente en aéreo sin poder resistirnos a mirar los 360º a nuestro alrededor.


    Acabamos de tocar suelo en una sala de gran belleza donde la luz natural penetra desde su cúspide dando un tono de luz suficiente para percibir el gran volumen sin la necesidad de nuestra luz artificial. La sala G.E.S. como así se denomina tiene unas dimensiones de 30x80x60 siendo una de las más grandes en la actualidad de la Sierra de Aralar.


    Cuenta con dos amplias galerías fósiles y una pequeña salita, a todas ellas se accede desde la campana de entrada. La sima en su parte noreste alberga numerosas formaciones litogénicas, gours, coladas y estalagmitas de gran tamaño. Aquí son apreciables las huellas del nivel de agua que tuvo esta galería dejando marcas en las formaciones situadas en la parte baja.


    Por el lado opuesto de la sala principal una galería en dirección sur-suroeste acaba colmantandose por un derrumbe impidiendo toda posible continuación. Después de hacer una breve visita a la sima, teniendo mucho cuidado en no alterar lo que ha costado muchos años en formarse, abandonamos Malkorzuriko leze pensando ya en volver a visitarla.


Texto y fotografías: Luís Marín

   

4 may. 2015

SIMA DE LAS DAMAS


    Nos juntamos tres espeleólogos en las ventas del puerto de Lizarraga. Antes de realizar la actividad programada, nos metemos un buen almuerzo junto a la chimenea mientras comentamos anécdotas de otras salidas.
    Para la aproximación a la sima, habrá que hacerla por la pista que parte hacia el este desde la curva de Arbeltz. Cuando estemos llegando a la balsa de Ikomar cambiaremos el rumbo hacia el norte subiendo en dirección a la parte alta de la ladera, entre los términos de Raiturri y Erigoleta. Después de recorrer 1.200 metros desde la balsa veremos un conjunto de dolinas siendo una de ellas nuestro objetivo.

SIMA DE LAS DAMAS

    La sima está abierta en una dolina de calcarenitas; presenta una rampa bastante inclinada por un lado y por el opuesto previo a la vertical se forma una especie de techo abovedado. Nada más entrar aparece por la parte izquierda un pequeño aporte procedente de las filtraciones que no llega a erosionar ni pulimentar las paredes. Durante el descenso nos llama la atención la tonalidad oscura que tiene la roca, esto es debido a una abundante colonia de chovas que habitan en la cavidad dejando sus excrementos diseminados por toda la vertical y al color de la tierra exterior. En el primer pozo podemos encontrar pequeñas repisas donde veremos algunos de los nidos que tienen estas aves.


    Después de bajar la primera vertical de 40-45 metros llegamos a la base de un pozo de unos 3 metros de ancho lleno de humus, cantos angulosos y algo de basura. Entre los restos y semienterrado aparece un obús militar bastante bien conservado, presenta todavía sus inscripciones de color amarillo. Con mucho cuidado retiramos unas pequeñas piedras de encima para fotografiarlo. La pared de la izquierda más limpia aparece vestida de costra estalagmítica mientras la derecha algo más oscura no presenta esa capa de precipitados. Descendemos la rampa que se va estrechando en dimensiones y encontramos una ventana a unos dos metros del suelo que mediante paso estrecho da acceso a una segunda vertical más modesta llegando al final de la cavidad.

  


    OBUSES AQUÍ, ¿PORQUÉ APARECEN?
  
    Durante varias décadas la zona entre el municipio de Lezaun y el corte de Lizarraga situado en la Sierra de Andía fue utilizada para maniobras militares con fuego real. El ejército de tierra posicionaba sus lanzaderas en el municipio de Lezaun y desde allí sobrevolando parte de la sierra hacían impacto sus proyectiles en los puntos estratégicos que ellos determinaban para hacer sus ensayos de puntería. Estos ejercicios alteraban el ecosistema de la zona (fauna, vegetación, cuevas, cursos fluviales…) poniendo en peligro las vidas de las personas y el ganado. Aunque se realizó una concienzuda limpieza de la zona a día de hoy siguen apareciendo espoletas, grandes fragmentos y esquirlas del material empleado.


 
    INCIDENTES

    18-06-1976: A las 20,50 una terrible explosión sacudió la localidad de Etxarri-Aranatz. La deflagración se produjo en las llamadas “Casas baratas” de este municipio de la Sakana. En un primer momento se especuló con la posibilidad de que se hubiese producido una explosión de gas butano; pero no tardó en descubrirse que la causa fue otra.
Un obús abandonado por el ejército español de unos veinte kilos de peso; había sido recogido por un vecino como chatarra en la Sierra de Andía. La explosión acabo con la vida de cinco personas entre ellas la de dos niños dejando una imagen de destrucción en el lugar con restos humanos diseminados por toda la zona.
Las autoridades y los medios de comunicación acallaron pronto el asunto y los militares se llevaron otros cinco obuses del pueblo que explosionaron fuera de la localidad.
Los fallecidos fueron: María Gloria Pejenaute de 58 años, José Luis de Luis con 6 años, Saturnino de Luis con 43 años, Segundo Maiza con 71 años y Jesús Miguel Zeberio de 11 años de edad.

    27-05-1980: El pastor Miguel Arrizubieta Balda de 34 años de edad fue encontrado muerto en las inmediaciones de su txabola en la Sierra de Andía, con el cuerpo parcialmente destrozado, al ser probablemente alcanzado por un proyectil disparado por fuerzas del ejército de tierra. Los militares se encontraban en la zona realizando prácticas de tiro con fuego real; a pesar de los avisos de maniobras y debido a la gran extensión que se utilizaba para tal fin no se pudo evitar la tragedia.

    13-08-2008: Un vecino de Estella que paseaba por la Sierra de Andía, en las inmediaciones de la balsa de Ikomar (Alto de Carabineros) fue quien aviso a la guardia civil de que había encontrado un artefacto. El proyectil de artillería tenía un calibre de 90 mm. con una longitud de 50 cm. y se encontraba semienterrado con peligro de explotar. Hasta el lugar se desplazo el grupo de desactivación de explosivos (GEDEX) que inutilizó el artefacto para evitar cualquier riesgo de explosión.

    15-11-2014: Artefacto encontrado por tres espeleólogos del G.E. Otxola E.T. en la sima de las Damas (Sierra de Andía).


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: LUÍS MARÍN