19 nov. 2013

AYERDI II

 
    Para acceder a la cueva de "Ayerdi II" saldremos de la parte norte del pueblo de Lantz por un camino que toma dirección Norte-Noreste (Oianeko Bidea). Recorremos el camino que pronto nos situará junto al río Mediano en dirección al manantial de Birueta (antiguo lugar de captación de aguas).



    Desde el manantial recorreremos unos centenares de metros por un camino que se vuelve empinado y mantiene un paralelismo con la regata por su margen orográfica derecha. Descendemos al nivel del erreka y lo cruzamos para ascender unos 25 metros y dar con la boca.

    Cavidad situada en la margen orográfica izquierda de la regata Txorrostarrikoerreka y a escasos metros del curso de agua. La entrada de 1x1 metro tiene aspecto triangular y buena parte de ella está colmatada de hojas procedentes del bosque. El acceso es una rampa de escaso desnivel y permanece esta inclinación prácticamente igual por toda la galería principal hasta su fondo.



    La galería de entrada oscila entre 1 y 1,70 metros de alto por 1´50 de ancho. Descendemos unos veinticinco metros por la galería principal para dar con zona de agua embalsada; este remanente de agua tiene unas dimensiones que oscilan entre 1´50 y 3´00 metros de ancho por 9 metros de largo girando levemente a la derecha donde el techo pierde altura hasta tocar el agua. No tenemos constancia de que alguien haya revisado el fondo de este remanente de agua.

 
    Dentro de esta cavidad tenemos dos galerías laterales de escaso desarrollo por el lado izquierdo de la principal. La primera se abre a los seis metros de la entrada y desciende suavemente hasta una bifurcación en forma de “T” para continuar unos pocos metros más. En general esta galería lateral es estrecha y de techo bajo. La segunda se abre a los quince metros de la entrada y se cierra enseguida en un escalón destrepable.

 
    Ayerdi II pertenece a un conjunto de cavidades de las que se extraía mineral de hierro y pirita de hierro. En la Jefatura de Minas existen expedientes que acreditan las últimas concesiones a comienzos del siglo XX (1.907). Se otorgaron para su explotación en esta cavidad y las otras cercanas. Esta cueva se incluye en el catálogo espelelógico de Navarra en el año 1.970.

 
Texto y fotografías: Luís Marín

11 nov. 2013

CRUCERO - KALAKA

   Nos dejamos caer por Cantabria antes de que acabe el año, esta vez para visitar el sistema Kalaka: una travesía corta pero intensa. Decidimos entrar por el crucero y salir por Kalaka porque hay menos riesgo de pérdidas y es más cómodo a la hora de desinstalar. Ninguno de los que íbamos conocía el sistema y para empezar bien el día nos damos cuanta de que se nos había olvidado el GPS en el albergue de Ramales... Por suerte para nosotros los agujeros están muy fácil de localizar, al lado del camino y en una zona con poca vegetación. Nos costó mas encontrar el camino que los pozos. 



Mientras unos instalábamos el pozo de entrada otros localizaban y hacían lo mismo con el de salida (en teoría un pozo limpio de roces, fijada la cuerda a unas hayas). Nos juntamos todos en Crucero y para adentro. En el último fraccionamiento hay unos roces bastante guarros que se pueden solucionar con otro fraccionamiento aunque en la descripción no aparezca.
La travesía no presenta grandes dificultades y es bastante completa. Grandes galerías, meandros estrechos y desfondados, gateras, trepadas... y tiene zonas muy chulas con formaciones vistosas.



Lo que mas llama la atención es que de boca de entrada a salida hay 5min por la superficie y por las profundidades 3h. Pensábamos que iba a ser fácil perderse por lo que habíamos leído pero no fue así. Con la topo y una descripción hay poco lugar a dudas. 
Llegamos a la galería del pozo de kalaka donde nos esperaba la cuerda que habíamos echado y pusimos otro anclaje en medio para evitar un pequeño roce y subir mas rápido.




Afuera nos esperaban rasca y borrasca... llegamos al coche calados y en cuanto nos cambiamos y estábamos todos a resguardo paró de llover. 





Equipo: Zio, Sergio, Alicia, Isaac, Sergio y Zuriñe.
¡ANIMO TITANES! ¡Buen viaje a Etiopia!



Texto y fotos: Zuriñe

5 nov. 2013

GUARA: Peonera, Cueva Cabrito y Estrechos del Balces

Hacía tiempo que nuestros neoprenos pedían cariño y no se conformaban con palabras bonitas. Pedían hechos, acción. Así que se nos ocurrió visitar a nuestros amigos de conglomerado que en materia de cariño no se, pero el roce está asegurado. (Damos por bueno el refrán... "el roce hace el cariño").


El primer día, viernes, en Guara nos decantamos por la Peonera y tras varios intentos de superar el cortado que nos separaba del río encontramos la manera de llegar al agua (después de 2 horas, destrepe de algún rapel, desandar lo andado...). *Para otra vez: ir a lo evidente, los jabalís no siempre van al río...


Aquí todavía sabíamos donde estábamos, por eso ríen.


Pillamos el agua con ganas después de la sudada buscando `una senda´ entre bojes y hasta la fuente de la Tamara todo muy bonito. Sacamos alguna foto, se mojó la cámara (que no es de agua, aunque se va acostumbrando), echamos un bocado y seguimos el río hasta la presa de Bierge. Tramo de los de "es como si no acabara nunca" con el agua por las rodillas que hicimos gracias a la técnica de ir hacia atrás, que además de descansar los cuadriceps parece que el agua corre mas rápido.

Buena foto, si no hubiese fallado el trípode...
  Parecía que no, pero sí. Llegamos a la presa, el salto de 11m. Un bañito checo y rápidamente a hacer la fotosíntesis. A alguien se le ocurrió abrir una cervecilla y otra y otra y otra y se gastaron, así que tuvimos que ir a Rodellar a por más. ¡ya habíamos tenido suficiente agua en el barranco! Conclusión: cena y al sobre medio-entero cocidos tontamente. ( A, y fuimos formales porque es falso que los madroños emborrachan, sino no se que hubiera pasado...)




El sábado decidimos meterle mano al Balcés. Como salió buen día, Cueva Cabrito + Estrechos. El primero hizo las delicias de los neoprenos, por eso del roce... El principio fué un poco cansino con el sol de frente, sin gota de agua y los pasos estrechos, pero la cosa va mejorando conforme te acercas al río principal (no se si tanto como para hacerlo dos días seguidos como los franceses que se dejaron el día anterior una chaqueta).



No fué todo risas y llantos, también hubo momentos de tensión. A Isaac se le quedó atrapado el brazo entre dos piedras y si no llegamos a estar allí 3 forzudos, la piedra es mucho mas grande, cae la tormenta del año y lo rodean arañas montadas en hojas se muere.

Lo pasó mal porque había visto 127h y no tenía navaja multiusos.

El siguiente tramo, Balcés, no prometía mas que frío (o eso nos habían dicho los lugareños) pero hubo sorpresas en el estrecho pasillo de apenas metro y medio...



Después de leer que este tramo se puede hacer en un único tobogán de 3km todo nos parecía muy aburrido, (aunque mejor así, no sea que aparezca Homer haciendo tapón...) así que resignados nos pusimos a andar, nadar, nadar y andar. En una curva un animal pequeño se asustó al ver 4 ranos y gracias a eso nos asustamos nosotros también al ver algo que se movía allí dentro.

Un cabrito lechal esperaba que alguien lo sacase del marrón en que se había metido el muy intrépido.

  Estuvimos un rato haciéndole compañía, intentando que comiera o fuera comido. Las opciones eran: dejarlo allí, intentar que trepara, sacarlo en una mochila y buscarle dueño y sacarlo en la mochila y presentarle a Don Horno.

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Pues eso, al final allí se quedó... 


Nos despedimos de él pero nos llamaba veeeeeeen, veeeeeen, y nos volvimos a mirar. Allí estaba metido en un agujero y asomando la cabeza. Parecía San Fermín en la hornacina!! *Nuestro amigo Fermintxo, que habrá sido de tus pezuñitas que agarran mas que las 5.10...
Todo sigue su curso: la vida de Fermintxo, el agua del barranco... y nosotros no somos menos. -¿y si en vez de un cabritillo nos sale un jabalí?- pensamos. Dicho y hecho, poco mas abajo oímos ruidos y un jabají pequeño se tiró al agua huyendo de nosotros. Esta va a ser gorda! En poco rato teníamos claro como podría dejar de vivir (navaja, aguadilla, patadas, piedras...) pero no fue necesario. Estaba bastante mas asustado que nosotros y no lo volvimos a ver. -¿y si nos llega a salir un jabalí de 60kg en vez de ese enano?- Idem. Ya se había ensanchado un poco en barranco y vimos a lo lejos un hermoso puerco que nadó como alma que lleva el diablo en cuanto nos barruntó en su baño. El resto de barranco lo hicimos con la boca cerrada por miedo a que apareciese el Sacamantecas allí mismo.

Zuriñe, Sergio, Alicia e Isaac.






Texto y fotos: Zuriñe